Reconocen a los ganadores del Premio Humanitario “Fray Antonio Alcalde”

14 Marzo 2018

Destacan oradores la generosidad de los galardonados y el legado que dejó en nuestra ciudad el obispo dominico

El Gobierno de Guadalajara entregó este mediodía, en Sesión Solemne, el Premio Humanitario “Fray Antonio Alcalde” a la asociación civil “Hogares de la Caridad” en primer lugar; así como a la asociación “Cómplices de Sonrisas” por el segundo sitio y a  “Trasciende Comunicaciones”. También se entregaron diplomas a las organizaciones  “Niños y Adolescentes en Armonía”, “Operation Smile México” y al ciudadano Alejandro de Jesús Barbosa.

En el evento conmemorativo al natalicio del Fraile de la Calavera (14 de Marzo de 1701), los oradores oficiales hicieron hincapié en el trabajo de asistencia y la generosidad de los galardonados, además de reconocer el gran legado que dejó Alcalde, fundador de los Hospitales Civiles, de la Universidad de Guadalajara y del albergue “Las Cuadritas”, entre otras grandes obras.

“Este premio es una reconocimiento para ustedes (beneficiados de la asociación civil), porque desde la fragilidad de sus cuerpos se han convertido en grandes maestros de vida, porque no se rinden ante la adversidad, sus miradas nos transmiten esperanza y fortaleza. Sus voces nos gritan que debemos luchar por un mundo mejor”, afirmó en nombre de los premiados,  Alejandro Orozco Medina, representante legal de “Hogares de la Caridad”, asociación que tiene 27 años de apoyar a quienes padecen de alguna limitación física o mental, y quien hizo un reconocimiento a las trabajadoras y trabajadores que ofrecen lo mejor para que los chicos de la asociación tengan mejores condiciones de vida.

Honrar la memoria de Fray Antonio Alcalde

La regidora Guadalupe Morfín Otero enfatizó el trabajo de Alcalde y Barriga al que “no se le envejeció el corazón, veló por los más necesitados de ayuda, enfermos, hambrientos, migrantes, mujeres y niños y niñas desamparadas, se puso en los zapatos de otras y otros.

“Me pregunto hoy qué hubiera hecho Fray Antonio Alcalde ante el cambio climático, el maltrato a los animales, el movimiento feminista #MeToo. Sin duda habría pensado en un diseño de planeación urbana incluyente y con un enfoque de medio ambiente, habría multiplicado los bebederos de agua para seres humanos y para animales, además de sistemas de gestión integral del agua, y sembrado cientos de árboles. Habría escuchado las voces de las mujeres víctimas y ordenado a los curas de su diócesis prevenir la violencia machista en todas sus homilías, para dar un claro mensaje de que en el reino de Dios y en la ciudad humana tienen igual cabida en dignidad las mujeres y las niñas, tanto como los varones y los niños”.

Aseveró que el fraile español “habría encarnado en las manos que impulsan las tareas destinadas a los programas sociales de combate a la desigualdad, o la remodelación de las Cruces Verdes, o el proyecto de red de bosques urbanos, o la instalación de luminarias para dar tranquilidad de noche a quienes regresan a casa, o los camellones arbolados bien regados para solaz de familias y transeúntes. Honrar su memoria, desde las tareas municipales, es hacer que la ciudad sea realmente casa de todas y todos; equilibrar acciones e inversiones para que lo mejor se vaya hacia los barrios más humildes; hay que resignificar su legado haciendo de las instituciones que formó y que son sitios para la educación y la salud y la atención a los vulnerables”.

Subrayó que el corazón solidario de Antonio Alcalde “debe ser nuestro símbolo. Así lo asumió y entendió el alcalde con licencia Enrique Alfaro Ramírez, así lo continúa el alcalde interino Enrique Ibarra Pedroza, y así lo debe entender este Cabildo. Y todas las áreas operativas de este gobierno. No se puede gobernar una ciudad con los ojos cerrados a quienes en ella habitan desamparados, y requieren fundar su esperanza en saberse escuchados, atendidos, impulsados, en saberse parte de la comunidad”.

“Pertenecen al linaje de Fray Antonio Alcalde programas como el de Personas en Situación de Calle, o el de Acompañar la Ausencia, o el Código Rosa para mujeres víctimas de violencia o el Hecho por Mujeres, o el de becas para jóvenes, el apoyo para ancianos, las estancias infantiles”, concluyó.

A su vez, la edil Livier del Carmen Martínez Martínez, de la fracción del PAN, resaltó las obras del fraile dominico y su formación humanista y dijo que al llegar a Guadalajara el 12 de diciembre de 1771 y con 70 años de edad, el ilustre fraile asumió el cargo encomendado de Arzobispo de la Diócesis de la Nueva Galicia, dedicó todo su esfuerzo para hacer realidad el gran legado de humanismo, con obras como el hoy Hospital Civil de Guadalajara, la Real Universidad de Guadalajara, la edificación de las “Cuadritas”, la fundación de las primarias y la urbanización al Norte de la ciudad. Estas fechas nos deben de llevar más al compromiso que a festejar, de emular la memoria de los personajes ilustres que han dado identidad a nuestra ciudad”.

El regidor Sergio Otal Lobo, de la fracción del PRI, mencionó que el premio es dirigido a aquellos individuos y asociaciones que dejan todo por el servicio en torno al humanismo, el regalarse, personas que se entregan a otras personas, “acciones que hoy nos inspiran a seguir su ejemplo de servicio de ustedes los hoy premiados y galardonados, y de Fray Antonio Alcalde, promotor de una Guadalajara incluyente, protector de la mujer, orgullo de quienes nos formamos en la Benemérita Universidad de Guadalajara, destacado por la fundación de escuelas primarias enfocadas a niños en vulnerabilidad, de Beaterio de Santa Clara y tantas, y tantas acciones más”.

“Nosotros tenemos la responsabilidad, como parte de gobierno, de accionar siempre de frente a las necesidades más sentidas de la sociedad, de emularlos, de tomar su ejemplo y hacerlo nuestro, de trabajar para reducir las brechas de desigualdad, que cada decisión y acción que tomemos sea siempre pensando en las minorías”.

Por su parte, el regidor Bernardo Macklis Petrini, del Partido Verde Ecologista de México, señaló las virtudes, las acciones y el legado que dejó Fray Antonio Alcalde en la ciudad, “su sensibilidad, preocupación e interés por aquellos que menos tienen demostró su labor social humanitario, que tuvo como objetivo principal la educación”.