Contaminación atmosférica, una seria afección urbana de interés social

4 Abril 2018

La contaminación atmosférica es un mal que afecta la calidad de vida de todos quienes habitamos dentro de la ciudad, formando compuestos agresivos para el medio ambiente y, por ende, afectando directamente nuestra salud.

Algunos de sus efectos a corto plazo en la salud incluyen distintos padecimientos que varían en su intensidad, incluyendo:

  • Dolores de cabeza
  • Conjuntivitis
  • Dermatitis
  • Resfriados
  • Laringitis, bronquitis y otras infecciones respiratorias

 

Uno de los mayores impactos en la mala calidad del aire, lo vemos reflejado en los altos índices de mortalidad infantil, ya que más de la mitad de las muertes en niños menores de 5 años se relacionan a las infecciones agudas en las vías respiratorias. Por ello es importante generar conciencia y tomar medidas para solucionar este problema.

¿Conoces el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire, IMECA?

Dentro de las grandes ciudades de nuestro país, incluyendo a Guadalajara, empleamos el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire, IMECA, como un sistema para medir la calidad del aire que respiramos, junto con el nivel de riesgo para la salud de las personas.

A partir de las mediciones realizadas por el Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México, se generan cinco categorías por medio de las cuales se reporta la calidad del aire en la ciudad. Estas son:

  • Buena
    Entre los 0 y 50 puntos IMECA

  • Regular
    Entre los 51 y 100 puntos IMECA

  • Mala
    Entre los 101 y 150 puntos IMECA

  • Muy Mala
    Entre los 151 y 200 puntos IMECA

  • Extremadamente Mala
    Con un índice mayor a los 201 puntos IMECA

En caso de que un contaminante rebase los 120 puntos IMECA por más de dos horas, se decide entrar en estado de precontingencia, con la intención de reducir la emisión y evitar posibles riesgos asociados con la emisión de dicho(s) contaminante(s).

Si se excede de los 150 puntos IMECA, se decidirá entonces entrar en estado de contingencia, lo cual significa que la calidad del aire es muy mala y afecta directamente la salud de la población; muy particularmente a los sectores más vulnerables, como los niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.

Qué hacer y no hacer durante una contingencia y precontigencia ambiental

De presentarse una etapa de precontingencia ambiental en la ciudad, es necesario que todos llevemos a cabo las siguientes medidas:

  • Evitar hacer viajes innecesarios y evitar el uso del automóvil.
  • Utilizar, de preferencia, el transporte público.
  • Evitar las actividades al aire libre, incluyendo los centros escolares de los diferentes niveles educativo dentro del AMG.
  • Acudir inmediatamente al médico en caso de presentar síntomas respiratorios o cardiacos.
  • Evitar realizar cualquier tipo de quemas o fogatas.


Si esto no llegara a ser suficiente para reducir la cantidad de partículas suspendidas y demás contaminantes en el aire, entraríamos a una etapa de contingencia, lo cual nos llevaría a tomar otro tipo de consideraciones, incluyendo:

  • Evitar salir de casa y mantener puertas y ventanas cerradas.
  • Suspender inmediatamente cualquier actividad física al aire libre.
  • Evitar fumar en espacios cerrados.
  • Reducir la circulación de vehículos oficiales con excepción de aquello de destinados para servicio básico y urgencias.
  • Suspender la quema de cualquier tipo de material a cielo abierto.
  • Reducir en un 50% la actividad en bancos de materiales
  • Los propietarios, gerentes y operadores de todas las fuentes fijas generadoras de precursores de ozono, estarán obligados a la aplicación del PCAI a partir del momento de la declaratoria de la fase pre-contingencia, y hasta el momento en que se declare su conclusión.

 

En ambos casos, SEMADET se encargará de emitir un boletín, comunicando oportunamente sobre los niveles de contaminación en el aire.

Es importante que todos reconozcamos que, además del serio impacto que provoca en materia de salud pública, la contaminación atmosférica llega también a reducir la calidad de vida en las grandes ciudades; incrementando los gastos en salud,a nivel público como privado y provocando considerables caídas en la productividad y el capital humano.

Por ello, para que nuestra ciudad sea competitiva y su calidad de vida sea óptima, es fundamental que mejoremos su calidad del aire. Ayúdanos tomando en cuenta y compartiendo esta información dentro de tus respectivos círculos sociales.