En Guadalajara, cuidamos la salud de los árboles del Parque San Rafael

13 Noviembre 2017

En Guadalajara, es derecho de todos los tapatíos disfrutar de espacios públicos dignos y sanos para contar con una mejor calidad de vida.

Los árboles del Parque San Rafael conforman un pulmón de gran importancia para el oriente de nuestra ciudad, debido a su producción de 57 toneladas de oxígeno por año. Sin embargo, más del 30% de estos padecen de una plaga común para los árboles urbanos: el muérdago.

El muérdago es una plaga que daña la salud de los árboles, al grado de causarles la muerte y con ello, afectar la calidad de nuestro aire.

Debido a diversos factores, como el descuido y la indiferencia prolongados, el muérdago ha logrado un crecimiento inesperado en esta zona de la ciudad, generando así un problema peligrosamente visible y de serias consecuencias para nuestra salud.

Entre algunas de las especies más susceptibles a la infección del muérdago dentro de las áreas urbanas y que se encuentran en su mayoría dentro de las 38 especies diferentes en nuestro Parque se incluyen:

  • Jacaranda
  • Casuarina
  • Eucalipto
  • Fresno
  • Ficus
  • Paraíso
  • Trueno
  • Laurel de la India

 

El Parque San Rafael cuenta con una superficie aproximada de 99,732 km², con una población total de 1,691 árboles jóvenes, de los cuales el 96% se encuentran vivos y el 4% restante se registran como muertos (secos y tocones).

Gracias al uso del i-Tree, un software desarrollado por el Servicio Forestal de los Estados Unidos, junto con un efectivo trabajo de planeación integral y saneamiento de nuestro arbolado, estamos monitoreando y desarrollando la mejor manera de atender la problemática.

Con podas de saneamiento, estamos eliminando el problema del muérdago desde la raíz, retirando las ramas infectadas en cada árbol con el equipo adecuado y siempre bajo la supervisión de un arbolista certificado para cuidar y atender la salud del arbolado del parque.

Nuestro objetivo es muy claro: cuidar la salud del arbolado y por medio de una poda certificada y bien planeada, retirar el muérdago por completo, sin dañar a los árboles ni afectar su sano desarrollo.

Con un trabajo responsable, considerando los intereses de la comunidad, el arbolado crecerá sanamente en nuestro Parque; brindándonos así muchos años más de aire limpio y un ambiente lleno de vida.