Lourdes Abundis; Tapatía destacada, comprometida con el teatro

25 Mayo 2018

Actriz desde la niñez, Lourdes Adriana Abundis es una mujer profundamente comprometida con su época. Este año, recibió el Premio Irene Robledo que el Gobierno Municipal entrega a mujeres destacadas en labores en favor de la igualdad de género. Durante su trayectoria, ha dirigido y adaptado decenas de obras teatrales, promoviendo mediante las artes escénicas la participación ciudadana, la sensibilización por los derechos de la mujer y la cultura de la no violencia.

A sus 65 años, Lourdes vive en la casa en la que creció, en la colonia El Retiro. Fue aquí que comenzó su trayectoria en los escenarios, en las kermeses populares que tenían lugar durante la construcción del templo de Nuestra Señora del Rosario. “Yo era siempre de las que actuaba; bailábamos, declamábamos o hacíamos las pastorelas (…) no sé si fue primero el teatro y luego yo, o si luego me enamoré del teatro, pero ha sido mi pareja de toda la vida”.

Radióloga de profesión, durante la mayor parte de su vida laboró en el Instituto Mexicano del Seguro Social; ahí comenzó a vincular el teatro con la protesta social. Eran los años 70 y se gestaba un movimiento en rechazo a las nuevas leyes de jubilación, que amenazaban a los derechos de miles de trabajadores, “yo dije: la mejor manera de concientizar a los compañeros es haciendo obras de teatro con el tema y así la gente lo entenderá mejor”. Entonces, conformó un pequeño grupo de teatro de denuncia e informativo que se presentaba itinerantemente en lugares públicos. Estaba integrado por trabajadores y pensionados de esta institución, que estaban en desacuerdo con dicha ley.

“Nosotros llegábamos a Av.16 de Septiembre, a la plaza de armas, enfrente del congreso, a un lado del Degollado y teníamos que montar el templete en 3 minutos”, recuerda emocionada. En ese tiempo, dice: “la represión policíaca era muy fuerte y teníamos que ir de un lado a otro con escenografía, vestuario, luces y demás escapando de la ley”. Compañeros de trabajo que compartieron la lucha y después el escenario, llevando el teatro a fábricas, escuelas y plazas públicas con el objetivo de cuestionar y a partir de ahí, propiciar una reflexión en torno a una situación social.

Una de sus últimas obras, “La Yunquisición”, presenta los casos de ocho mujeres violadas en distintos rincones del país que ella misma investigó para hacer el guión y el montaje. Este mes de junio presentará “La Asamblea de las Mujeres”: una adaptación de la obra original que Aristófanes escribiera hace más de dos mil años, pero que, sin embargo toca diversos temas que no pierden vigencia.

Su experiencia por más de 35 años dentro del denominado “teatro de protesta” le ha dejado muchas lecciones. Una de ellas es que los espacios los tienen que conquistar las mujeres. “Debemos luchar por hacernos un lugar propio dentro de nuestras respectivas actividades; no por que nos lo regalen (…) si no te haces valer, ¿cómo vas a aceptar un regalo?”, cuestiona.