Las ciudades cambian al ritmo de su gente, adaptándose y transformando sus espacios a las necesidades de sus habitantes. Por eso, en Guadalajara estamos actualizando los instrumentos de planeación urbana que definen el rumbo de la ciudad a partir de ocho ejes fundamentales:

Una ciudad que le da prioridad a la movilidad no motorizada y al transporte público

Una ciudad que toma acciones concretas para combatir el calentamiento global, con un fuerte compromiso para conservar y mejorar las áreas verdes, y que busca garantizar el acceso de agua de calidad a sus habitantes.

Una ciudad con espacios públicos de calidad, con vegetación endémica y adecuada al entorno urbano; que genere seguridad en los usuarios, priorizando la escala humana y la accesibilidad total.

Una ciudad policéntrica que ordena su territorio a partir de los corredores de transporte público masivo para conseguir una ciudad más cercana, densa y conectada.

Una ciudad que garantice el acceso a la vivienda para todos, atendiendo la demanda de los nuevos modelos de familia y de todos los sectores sociales, cercana a los centros de trabajo, a los equipamientos, a los servicios y al esparcimiento.

Una ciudad ordenada, donde el cumplimiento de la Ley y el respeto hacia los demás sean la base de la convivencia diaria; en donde el bien común se encuentre siempre por encima del interés particular.

Una ciudad resiliente, capaz de enfrentarse a los riesgos y las adversidades, pudiéndose reinventar a sí misma, pero sin olvidar su identidad e historia.

Una ciudad competitiva, que genera condiciones para el desarrollo económico local a través del uso de suelos mixtos en los barrios.